La mayoría de los compradores online prefiere ver más imágenes que texto en las páginas que visitan ya que esto permite visualizar mejor lo que buscan. Por eso es muy importante tener buenas fotos de tus productos. Afortunadamente hoy no es necesario ser un fotógrafo profesional para conseguir resultados impactantes. Con un poco de tiempo, creatividad y estas recomendaciones, cualquiera puede aprender a fotografiar productos como un profesional.

1. La iluminación lo es todo

Da igual que quieras fotografiar tus productos en un estudio o al aire libre: el concepto con el que tenes que familiarizarte es la iluminación. La fotografía se trata básicamente de encontrar y dominar la luz adecuada para cada caso. Profundicemos en los dos tipos principales de iluminación que podes utilizar:

  • La iluminación suave crea un efecto delicado, similar a un halo que ilumina el objeto desde todos los ángulos. También elimina las sombras dominantes, algo muy importante cuando se fotografían objetos tridimensionales.
  • La iluminación fuerte crea más contraste. Cuando la luz es fuerte, las sombras tienen bordes más agudos y se logra una mayor definición. Pensé en las sombras que se forman cuando te paras bajo el sol.

Cuando se trata de fotografía de productos, es más común usar iluminación suave (se puede lograr de muchas formas distintas). Si estás trabajando con una fuente de luz natural como el sol, evita la luz directa y, en cambio, utiliza un difusor de cualquier material que disperse la luz. Si tu fuente de luz viene de una ventana, lámpara u otra fuente de luz eléctrica, cubrila de forma segura para suavizarla. Esto se puede hacer pegando en la ventana una hoja de papel pergamino o una sábana o tela ligera. Otra buena opción podría ser comprar un reflector. Los reflectores son una forma fácil y económica de ‘rebotar’ o aplacar la luz natural y artificial.

Las cajas de luz son un accesorio de fotografía que le da a los productos fotografiados una superficie translúcida y un fondo iluminado. No tiene por qué ser una inversión súper costosa. Con materiales simples (una caja de cartón, cinta adhesiva, papel transparente y tijeras) podes construir tu propia caja, que te dará el mismo resultado que una profesional por apenas una fracción del precio de la original. Además, es fácil de armar y llevar a cualquier lado.

DIY Lightbox

2. Conoce tus ángulos

Hay tres ángulos que son los que comúnmente se usan para la fotografía de productos:

  • El ángulo de 90 grados “arriba-hacia-abajo” u “ojo de pájaro” es ideal para fotografiar objetos desde arriba que no se sostienen como zapatos, ropa, cajas, utensillos o batería de cocina.
  • El ángulo de 45 grados se usa, en general, para resaltar la dimensión. Es ideal para casi cualquier tipo de producto, incluidos juguetes para niños, productos electrónicos y de decoración para el hogar.
  • El ángulo de 0 grados (nivel de la mesa) es usado para cualquier tipo de producto que se destaque. Esto es más común para mostrar botellas, frascos, vasos, recipientes y productos de belleza y salud.

Las diferentes formas y colores pueden tener distintos ángulos. De esta manera, si es posible, tomá varias fotos del mismo producto en diferentes posiciones. Esto le dará al cliente una mejor idea del tamaño y las dimensiones.

3. Experimentá con la configuración Macro

La fotografía macro te da la capacidad de alcanzar primeros planos muy detallados desde una distancia corta. Esto es ideal para fotografiar productos pequeños como joyas, cosméticos y alimentos, entre otros.

Ya sea que tengas una cámara réflex digital o un smartphone, se puede lograr el efecto macro de muchas formas diferentes. La mayoría de los teléfonos inteligentes tienen la opción de macro en su configuración, así que experimentá con ella (por norma general viene representada por un icono de una flor). El “macro” es perfecto para resaltar detalles.

Si tenes una cámara réflex digital, usa una lente de 50 mm para lograr el resultado que buscas. Tratá de fotografiar el mismo producto usando diferentes lentes y modos para conseguir el mejor resultado.

4. Elegí un fondo que complemente tus productos

Al fotografiar objetos es importante considerar también el fondo. En general, los productos se ven mejor contra un fondo limpio y blanco, ya que éste elimina cualquier distorsión. Recordá que tenés que centrar la atención en el producto y no distraer con un fondo llamativo. El fondo viene a complementar la escena.

Algunos productos resaltan más sobre un fondo oscuro, así que no tengas miedo de experimentar. Si el negro es demasiado oscuro para vos, probá con un  gris fuerte, que también podría funcionar bien.

El color de tu fondo puede evocar diferentes emociones, así que intenta pensar en tu público objetivo y en el resultado final. Si tu producto es de un solo color, elegí un fondo que contraste para crear impacto.

Tené en cuenta que un fondo adecuado puede hacer que tus productos transmitan sensación de lujo mientras que una mala elección puede causar el efecto contrario.

5. Jugá con la composición

La composición es la ubicación o disposición de los elementos visuales de manera que se complementen entre sí. Si estás fotografiando varios objetos juntos, organizalos tantas veces como sea necesario para encontrar el mejor resultado. Puede pasar que te des cuenta de que sería mejor fotografiar tus elementos por separado o al revés.

Si vendes productos pequeños o que no se pueden poner de pie, usa accesorios para apoyarlos. Por ejemplo, colocá un par de aros en un soporte de joyería o poné una caja detrás de los libros para mantenerlos erguidos.

Composición de la Fotografía

6. Con pulso firme

Cuando haces tomas de productos, es clave mantener estable a tu cámara. Hay algunos trucos geniales y baratos para ayudarte a hacer precisamente eso. Por ejemplo, un trípode de cámara o un soporte para teléfono móvil. Podes comprarlos online o incluso aprender a hacer tu propio trípode. Si tu teléfono móvil o cámara tiene un temporizador de cuenta regresiva, usalo para ayudarte a sacar fotos sin mover el trípode o el soporte.

7. No abuses de los filtros

Muchos fotógrafos disfrutan del uso de filtros para dar a sus productos un toque artístico. Pero, como todo en la vida, deben usarse con moderación para no llegar a confundir o engañar a los clientes.

Si querés agregar una foto filtrada, asegurate de no exagerar con la saturación o el color. Recordá que el equilibrio es clave. Además, limitá la cantidad de elementos “filtrados” en tu galería de productos. Lo mejor es tener apenas una o dos fotos editadas que destaquen de forma natural del resto y realcen a toda la colección.

8. Decilo con palabras

Recordá que agregar una buena descripción a las imágenes es tan importante como tener una buena imagen. Si bien puede parecer obvio, describir tu producto según las dimensiones, el material y el peso es clave para mejorar el proceso de compra de tus clientes. Agregar texto puede ayudar también a reducir las quejas y devoluciones. Este texto debe ser corto y directo, sin sobrecargar tus imágenes con información innecesaria que alejará al público del producto.

Si estás pensando en mostrar tus productos en un sitio web o en las redes sociales consultanos y empezá a vender online!

Fuente: Wix