La comunicación de las empresas debe ser entendida en forma integral, todo cuenta, todo comunica. Para que los mensajes alcancen el objetivo final (la compra por parte del cliente) se deben dar antes una serie de pasos: es fundamental que primero nos conozcan, posteriormente que nos comprendan, a continuación que nos valoren, y por último que nos compren.

  1. Conocer. En primer lugar necesitamos tener la suficiente visibilidad y repercusión en nuestro público objetivo. Que todos nuestros posibles clientes sean conscientes de nuestra existencia.
  2. Comprender. Posteriormente, nuestra oferta debe ser comprensible. Para ello es clave que tengan claro nuestros mensajes, que nuestros servicios se muestren de una manera sencilla y fácil de entender, para que el cliente esté convencido de que nosotros tenemos las soluciones a sus problemas.
  3. Valorar. Cuando ya saben lo que hacemos, trataremos de plantear una propuesta diferente a la de los competidores. Comunicar una serie de elementos que entre la maraña de empresas similares que operan en el mercado nos permitan acceder a la pequeña lista de opciones que tiene el cliente en su mente. En esta parte será fundamental jugar con los aspectos que nuestro público objetivo tenga en cuenta a la hora de decidir la compra (precio, rapidez, marca, prestigio, calidad, financiación, servicio post venta, etc.)
  4. Comprar. Finalmente, tras el tamiz anteriormente explicado, seremos nosotros los elegidos. A partir de aquí, si la prestación recibida supera las expectativas previas a la compra, el cliente estará satisfecho. Por el contrario, si las expectativas eran mayores que la prestación real, el cliente estará descontento.

En estos tiempos, el proceso se hace cada vez más difícil debido a la competencia global y a la amplitud de la oferta, por lo que resulta más importante aún definir claramente nuestro público objetivo y diferenciarnos del resto de los competidores.

En definitiva, lo importante es conseguir que con tus mensajes los clientes te conozcan (sepan que existes), te comprendan (entiendan lo que ofreces), te valoren (te recuerden y te tengan en cuenta) y te compren (te elijan).

Fuente: Basado en una infografía de www.marketingdepymes.com